domingo, 21 enero 2018
Colección de Palas Bullpadel 2017
Psicología
Psicología en el pádel

El pádel se encuentra en esa larga lista de deportes colectivos en los que resulta francamente complejo que un miembro del equipo pueda ganar partidos o competiciones a través de individualidades. En este caso, el pádel es cosa de una pareja, un deporte en el que dos personas al lado de una red compiten por hacerse con la victoria. El talento individual puede decantar la balanza pero..¿Qué hay del sentimiento colectivo entre el jugador de revés y el jugador de drive?

Quienes han jugado al pádel conocen la dimensión psicológica de este deporte. Tras una buena volea o un error con el drive el jugador puede pasar de estar anímicamente arriba o viceversa. En este aspecto reside la importancia de la pareja, una importancia que se ve reflejada en todas las fases del juego: previa al partido, durante y posterior al mismo.

Tanto a nivel amateur como profesional, es importante que antes de un partido ambos integrantes de la pareja se dediquen una pequeña charla acerca del mismo. Empezar jugando bolas altas o buscar la volea de revés del rival son algunas de las consignas, no obstante, una de las claves reside en la motivación, en intentar que tu compañero salga a la pista no solo concienciado de lo que tiene que hacer, sino también mentalizado de que tiene la capacidad de hacerlo.

Una vez dentro de la pista el factor psicológico es tanto o más importante que el factor técnico. En un partido de competición, una pareja recorre altibajos a lo largo de todo el encuentro. En este punto, es esencial que ambos integrantes tengan la capacidad de sostener mentalmente al otro, de aportarle ese plus que le permita estar concentrado en cada punto. La esencia no está en conectar un gran remate por tres o una buena dejada, sino en seguir concentrado en el siguiente saque o el siguiente resto.

En el pádel, al igual que en otros deportes, hay que aprender a convivir con la victoria y con la derrota. La victoria es un aliciente para seguir ganando, mientras que la derrota debe servir no solo como enseñanza para aprender de los errores cometidos, sino como reto a nivel individual y como pareja con el fin de revertir la situación. La confianza en tu pareja se presenta como clave en este aspecto.